Tuesday, December 23, 2008

Jodido, el tipo


Ya no sé qué hacer. Cada vez me salen más moscas de los oidos.

Mi mamá dice que me quedan lindas y el doctor que con los años se irá pasando y podré llevar una vida totalmente normal. Pero a mi, tengo que confesar, un poco me llegan a hinchar los huevos. 

Te levantás, sólo empezar el día, te vas a pegar una ducha y ahi no sólo que después tenés que andar juntando los pelos para que tu novia no te haga dormir en el sofá sino que ahora también tenés que juntar las moscas víctimas del baño tsunami. Ni te cuento de estar todo el tiempo despegando moscas de la maquinita de afeitar. 

A las chicas les gusta, es cierto. Bueno, no a todas, pero me di cuenta de que aquellas que se te acercan porque les parecen divertidas las moscas resultan ser aquellas que en general tienen poco asco. No sé si me explico.

 Pero así no se puede vivir, viejo. No podés escuchar música con auriculares porque a los dos segundos tenés a la Filarmósquica de Londres en concierto. Y ni quiero pensar en la semana que pasé en el hospital por habérseme ocurrido la estupenda idea de ir a dar una vuelta en moto. Estos cascos de mierda están preparados para un palazo de 70 kilos en la cabeza pero no para 20 moscas en el interior. 

Y estos días, para ser sincero, estaba bastante deprimido. A tal punto que el otro día me fui solito al Instituto Pasteur para ofrecerme para que me estudien. Así, como un ratón de laboratorio y esperando que algun día me descubrieran una puta inyección que haga que en las orejas tenga cera, como al gente normal y no moscas. 

Y me encontré con un tipo macanudo. Pregunté a millones de caras, todas ellas bastante desfiguradas. No sé si porque es la cara normal de un científico o la que ponen cuando están delante de sus ratones de laboratorio. Pero finalmente llegué a este tipo que no sé si será buen investigador o no. Pero era uno de esos tipos que enseguida te hacen ver la mitad del vaso lleno. El hombre me dijo, palabras más, palabras menos, cuando le expliqué mi problema: 

 - Mirá loco, la verdad es que mucha cosa no vamos a poder descubrir, te salen moscas de los oídos, qué se yo. Vos miralo así: suerte que no son moscas Tse-Tse las que te salen, ahí serías un arma de destrucción masiva viviente y no son buenos tiempos para ser arma de destrucción masiva. Las mosquitas que te salen a vos son de esas que le joden la vida a los sucios y atraen minitas chanchas, qué más querés. 

Y sólo con eso, me cambió radicalemente el humor. Jodido, el tipo.

Posted by pablogr at 07:13:40 | Permalink | No Comments »