Judío, pero no israelí
Terminó de teclear su comentario, y en el preciso instante en quehizo clic sobre la palabra “Enviar” una bomba estalló en Gaza.Coincidencia pura, igual que los otros 167 comentarios que en algúnmomento tuvieron que darle al botón de “Enviar” para llegar a serpublicados. 167 bombas más. Líbano, Gaza, Cisjordania. 167 bombas, unafactura para cada una y una cantidad de dinero que salía delpresupuesto israelí e iba a parar a la cuenta de una empresa privada.Estadísticas que se transformaban. 800, 900, 1000 muertos. Se murió unperro atropellado por un camión, se murió la planta porque le daba muyfuerte el sol. Se murió un niño. 800, 900, 1000. 1 unidad de mil, 0centenas, 0 decenas, 0 unidades.
Habían perdido la guerra, una vez más. 2 millones en Barcelona, 2millones en Madrid, Paris, Londres, New York. Muchos millones diciendo”no”. Pero un grupo de 12 con sus respectivos traductores y asesoresdijeron “sí” (o no pudieron decir “no”). Y ganaron la guerra. “Enviar”a Bagdad, “Enviar” a Falluya. Hoy fueron solamente 20 muertos. 2decenas, 0 unidad.
Por eso ahora, abatido, dejaba las huellas de su dentadura en unsandwich, lo devolvía al plato no sin antes esparcir unas cuantas migaspor el escritorio, transfería la grasa de sus dedos a la servilleta depapel y finalmente se preparaba: apunten, disparen, ¡clic!. Enviado…
* * *
A pesarde no adherir a ningún dogma religioso recuerdo mi infancia llena dejudaísmo. Habré entrado 5 veces en toda mi vida a un templo judío. Peroaún así, recuerdo que cada vez que en mi presencia se emitía algúncomentario discriminatorio para con los judíos yo me presentaba,inmediatamente y con desasfiante orgullo, como judío. No por miscreencias, no por mi dios. Por mis abuelos, por sus padres y por lospadres de los padres.
Hoy en día, y hace ya algunas semanas, comencé la huelga, y en tantoque se asocie la idea de judío con la idea de israelí, de momento medeclaro oficialmente no judío. No por mis creencias, no por mi dios, nopor mis antepasados. Por la vida, por protestar ante el horror.
Imagino que muchos alemanes, muchos estadounidenses, muchos ingleses, muchosfranceses, muchos españoles, mucha gente más podrá entenderme. No nosquedan muchos clics más, pronto llegará el día en que desearemos quenos identifiquen con delfines o con primates y no con esta denigranteespecie.