Friday, June 9, 2006

Lecciones de oncología para cerebros metastásicos

Años de investigación en la lucha contra el cáncer. Años de desarrollo de esta enfermedad y sus tratamientos. Años de historia de la “humanidad”.

El diagnóstico: no sólo no podemos en muchos casos tratar con éxito el cáncer, sino que, además, la Tierra también lo padece y en un estado muy avanzado.

Pero ¿qué es el cáncer?

 

Comencemos con las definiciones científicas: el cáncer es una proliferación acelerada, desordenada e incontrolada de las células de un tejido que invaden, desplazan y destruyen, localmente y a distancia, otros tejidos sanos del organismo.

 

Proliferación, células, tejido…palabras que obviamente no escuchamos a diario, por ejemplo, en un bar. En clases de biología alguna vez las habremos estudiado y seguramente de memoria, así que mejor repasar algunos conceptos.

La célula es la mínima unidad con vida. La vida se define como un proceso: nacer, crecer, reproducirse y, finalmente, morir. Cada célula del cuerpo se relaciona con el resto, en condiciones normales, de una forma cooperativa y provechosa para el conjunto del organismo. Un conjunto de células agrupadas de acuerdo a características similares o una función compartida constituyen un tejido. Y el organismo es el conjunto de órganos y tejidos que hacen posible la vida.

 

 

 

Pero mejor, acudamos a la pedagogía para hacerlo más claro aún y entonces probemos con las analogías. Imaginemos la Tierra como un gran organismo. Como todo organismo, está compuesta por células. Entonces, imaginemos que cada ser vivo que habita la tierra, sea de la especie que sea, sería como una célula. Las plantas, los animales, cada uno hace lo mismo: nace, crece, se reproduce y muere. Y todo esto se lleva a cabo de una manera cooperativa y provechosa (o al menos no dañina) para el conjunto del organismo.

Pero de pronto, algo sale mal, una de esas células comienza a reproducirse incontroladamente. Y de pronto, donde existían distintos tejidos compuestos por mamíferos, herbívoros, aves, peces, árboles, plantas, flores, todos conviviendo cooperativamente. De pronto aparece un tipo de células, por ejemplo, la especie humana. Estas células proliferan, es decir, se replican o reproducen de una manera anómala. Comienzan a crecer y junto a ellas se forma una masa de tejido.

A esto es a lo que se le llama tumor. Un bulto de células anómalas. Y el ser humano sigue replicándose, superponiendo a los tejidos que anteriormente cohabitaban enormes bloques de cemento, pavimento y demás componentes que comienzan a invadir todo tejido vecino. Montañas, valles, mares, ríos, atmósfera, y capas cada vez más y más profundas del organismo terráqueo.

Respecto a los tumores, se suele hablar de que existen tumores benignos y malignos. Pero, en realidad, la diferencia radica básicamente en que los tumores llamados benignos, si bien no cumplen ninguna función útil para el conjunto del organismo tampoco resultan dañinos, mientras que los malignos claramente lo son hasta llegar a afectar el normal funcionamiento de una parte o la totalidad del organismo y que pueden proliferar hasta ocasionar la muerte de éste. Unas de las características propias de los tumores benignos es que no se disemina a otras áreas del organismo.

Imaginemos entonces, por un lado, una comunidad indígena. Un tumor de humanos, pero benigno. Conviven con los tejidos que lo rodean de manera cooperativa, sin resultar dañino para el conjunto del organismo.

Y luego, está la “civilización” más adelantada. Un claro ejemplo de tumor maligno. Fábricas, carreteras, centrales nucleares, turismo, extracción incontrolada de minerales y fósiles, tala de árboles, emisión de gases a la atmósfera, emisión de desechos a los mares, caza, pesca industrial, en una palabra: proliferación.

Si bien los tumores benignos pueden tener un nombre que hasta nos resulte simpático, no es más que otra trampa del léxico, muchos de ellos pueden finalmente malignizarse. Un cambio en un momento determinado en un fragmento del ADN de esas células los llevará, de un momento a otro, a comportarse exactamente igual que los tumores malignos.

 

Claro que los tumores celulares ni siquiera tienen un léxico propio, pero lamentablemente los tumores humanos sí que lo tienen. Y a esa malignización la llaman “desarrollo”. Eso es lo que buscan todos los tumores humanos malignos que, detrás de buenas intenciones (otra trampa de los tumores humanos de la cual carecen los celulares), pretenden colaborar en el desarrollo de los tumores benignos.

Y así se encuentra la Tierra. En plena metástasis. Y a esta altura, supongo que ya estaremos en condiciones de entender las definiciones científicas: la metástasis es la diseminación a órganos distantes del tumor primario maligno o cáncer, que ocurre generalmente por vía sanguínea o linfática. (Carreteras, autopistas, barcos, aviones).

Los cánceres son capaces de propagarse por el cuerpo gracias a dos mecanismos: invasión y metástasis. La invasión es la migración y la penetración directa por las células del cáncer en los tejidos vecinos. La metástasis es la capacidad de las células del cáncer de penetrar en los vasos sanguíneos y linfáticos, circular a través de la circulación sanguínea, y después crecer en un nuevo foco (metástasis) en tejidos normales de otra parte del cuerpo.

Confiemos en los médicos e investigadores de todo el mundo. Confiemos en la especie humana y su desarrollo moral. Quizás, algún día, además de investigar y conseguir una solución definitiva para este mal que aqueja a la especie humana, quizás algún día podamos también abandonar nuestros comportamientos metastásicos.

 

 


Definiciones e imágenes: www.wikipedia.org

Posted by pablogr at 13:58:57 | Permalink | Comments (1) »

Sunday, June 4, 2006

Mundial Blogósfera 2006

En varios y variados blogs de habla hispana, tanto de España como de Argentina, o incluso aquellos que han atravesado la barrera de la nacionalidad, desde hace ya un tiempo se juega un campeonato aparte al de Alemania 2006. Se juega el campeonato de las publicidades.

Desde España algunos dicen que el partido está a favor de argentina. Pero también el partido se juega en blogs en los que los puntos de vista los aportan los comentaristas y la lucha es más aguerrida. En estos últimos, inevitablemente, la publicidad de pronto se convierte en nacionalismo, patriotismo, derrotismo y muchos otros “ismos” y muy pocos “dades”.

 

Y en algún punto lo podemos reconocer: a nuestros creativos publicitarios les sienta mejor la cocaína que a los españoles.

 

Pero para seguir con la dimensión sociológico-publicitaria, hay que reconocer que hay una ventaja que tienen nuestros creativos. La fórmula es fácil: Quilmes + bandera + musiquita emocionante/patriótica. Éxito asegurado…y donde dice Quilmes pongamos el producto que querramos. Una Heineken, por ejemplo. Aunque bueno, en el “fondo” es lo mismo.

Pero en España lo tienen más complicado: si ponen un cacho de jamón, putean los de un costado de la península. Si ponen un vino, putean otros. Igual con el cava, la sidra, etc. Lo más jugado que vi en mi vida fue un anuncio del Atlético de Madrid de la guerra civil.

El día que tomen coca de la buena y tengan los huevos para poner a un vasco independentista, al lado de un andaluz, de un madrileño, de un gallego nacionalista, de un catalán nacionalista y unos cuantos representantes más de la diversidad Española, todos detrás de una pantalla alentando a la selección española, el cuento sería otro.

Y ya en el aspecto más futbolístico, la cosa también es representativa: nosotros tenemos una selección mejor que la de España en todo aspecto, eso es indiscutible. Pero tenemos una liga que más que liga es el eBay Europa de jugadores. Y a esos jugadores que tanto prestigio le dan a nuestra selección los disfrutan, por ejemplo, en la Liga Española. Y si se mataban en las canchas, cuando lo hacían, era por cuestiones más políticas que futboleras.

Nosotros, por nuestro lado, festejamos una cerveza que se viste de celeste y blanca pero que es holandesa. Nos matamos en las canchas por los Ebay a los que defendemos con pasión y nos enorgullecemos por el precio de nuestros jugadores, aún sabiendo que ningún equipo nacional podría acceder a pagar esas cantidades. Y, para rematarla, nuestros políticos usan a los fanáticos de Ebay para hacer quilombo en los actos.

Pero también echemos un vistazo a esto que, de alguna forma, es resultado de ese don artístico-publicitario que tenemos.

Un aplauso para esos creativos que nos hacen admirar empresas que tanto contribuyen con nuestra prosperidad”

Posted by pablogr at 18:57:34 | Permalink | Comments (2)